Alicia Guntiñas Castillo

Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia. Miembro de la SEGO.

Ecografista nivel 3. Miembro de la SESEGO

Cirugía Ginecológica General y Endoscópica (Laparoscopia e Histeroscopia).

Técnicas de Reproducción Asistida: IAC, FIV, ICSI, … Socio de ANACER

Consulta: Instituto de Ginecología y Medicina de la Reproducción (Ordás y Palomo)

Cirugía: Clínica Cemtro (1º Cirujano), Ruber Internacional (2º Cirujano. Ayudante del Dr. Ordás)



(Ver artículos publicados por Guntiñas People en la coctelera)


VERSIÓN PARA PACIENTES y ESTUDIANTES

Última revisión: 1 de Junio de 2008.

Definición

Es un embarazo anormal, donde la gestación (blastocisto) se implanta por fuera de la cavidad uterina (endometrio).

Causas, incidencia y factores de riesgo

El sitio más común es en las trompas de Falopio, sin embargo, los embarazos ectópicos también pueden presentarse en raras ocasiones en los ovarios, el abdomen y en el cervix (cuello uterino).
Este tipo de embarazo es causado frecuentemente por una afección que obstruye o retarda el paso de un óvulo fecundado a través de las trompas de Falopio hacia el útero, posiblemente por una obstrucción física en la trompa.
La mayoría de los casos son el resultado de una cicatrización provocada como secuela por una infección previa en las trompas de Falopio, cirugía de las mismas o embarazo ectópico previo. Hasta un 50% de las mujeres con embarazos ectópicos han padecido inflamación de las trompas (salpingitis) o enfermedad pélvica (EPI).

Algunos embarazos ectópicos pueden deberse a defectos congénitos en las trompas de Falopio, endometriosis, adherencias como complicaciones de una ruptura del apéndice o cicatrización causada por una cirugía pélvica previa. En unos pocos casos se desconoce la causa.
En ocasiones, una mujer puede quedar embarazada después de practicarse una ligadura de trompas (esterilización tubárica) y el riesgo de un embarazo ectópico debido a este procedimiento puede alcanzar el 60%. Las mujeres que se han sometido a una cirugía de recanalización tubárica con el fin de volver a quedar embarazadas también se exponen a un alto riesgo de tener un embarazo ectópico.
La administración de hormonas, estrógenos y específicamente progesterona, puede hacer más lento el desplazamiento del óvulo fecundado a través de las trompas de Falopio y puede ocasionar un embarazo ectópico.
Las mujeres que se someten a fertilización in Vitro o que utilizan dispositivos intrauterinos (DIU) también tienen mayor riesgo de embarazo ectópico.
La "píldora del día siguiente" (píldora poscoital o anticonceptivo de emergencia) ha sido relacionada con varios casos de embarazo ectópico.
Los embarazos ectópicos se presenten en 1 de cada 100 embarazos y en la población general 1/25-300 recién nacidos vivos.

Síntomas

1.- Dolor en la parte inferior del abdomen (hipogastrio) o en la pelvis (fosas ilíacas)
2.-
Amenorrea (ausencia del período menstrual)
3.- Hemorragia vaginal anormal, por lo general con manchas
4.- Síntomas de embarazo (nauseas, vómitos, sensibilidad en las mamas)
5.- Dolor en área lumbar.

Si el área del embarazo anormal presenta ruptura y sangra, los síntomas pueden empeorar. Estos pueden abarcar:

1.- Dolor agudo, súbito e intenso en la parte inferior del abdomen
2.- Sensación de mareo o mareos reales y sensaciones de desfallecimiento
3.- Dolor referido a la zona del hombro.

El sangrado interno debido a una ruptura puede ocasionar mareos y pérdida de consciencia, siendo el primer síntoma de casi el 20% de los embarazos ectópicos.

Signos y exámenes

El examen pélvico (tacto vaginal) dolor a la movilización uterino y masa pélvica. Una prueba de embarazo (beta-HCG) en sangre positiva.
Los exámenes que se pueden hacer son:

1.- Analítica General: hematocrito y leucocitos (puede ser normal o alto)
2.- Culdocentesis (procedimiento transvaginal; punción del fondo de saco posterior) para verificar si hay sangre en el área pélvica o abdominal.
3.- Ecografía transvaginal (muestra un útero vacío, masa anexial y a veces líquido libre en cavidad)

Se puede necesitar realizar una laparoscopia, laparotomía o dilatación y legrado para confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

Los embarazos ectópicos una vez diagnosticados se tienen que tratar, para salvaguardar la vida de la madre.
Deberá acudir a urgencias si hay sospecha que el embarazo ectópico presenta ruptura. El shock hipovolémico es una situación de emergencia y el tratamiento de emergencia sería una cirugía abierta (laparatomía) para detener la pérdida de sangre (en caso de una ruptura), confirmar el diagnóstico de embarazo ectópico, extirpar el embarazo anormal y reparar cualquier daño a los tejidos . En algunos casos, puede ser necesaria la extracción de la trompa de Falopio o el anejo comprometido.
En los casos en que no se haya presentado ruptura, los tratamiento quirúrgicos más comunes son una mini laparotomía o laparoscopia. Si cumple criterios puede ser candidata al tratamiento médico, en el cual se administra un medicamento llamado metotrexato (por vía sistémica o intratubárica), el cual requiere un control permanente (analítica general, beta HCG y pruebas de la función hepática).

Expectativas (pronóstico)

Las mujeres que ha tenido un embarazo ectópico pueden más tarde tener un embarazo normal (52%). El 13% de los casos puede presentar otro embarazo ectópico. Algunas mujeres tienen dificultad para quedar embarazadas, otras tienen abortos espontáneos durante el primer trimestre.

Complicaciones

La complicación más común es la rotura con sangrado interno que lleva a que se presente shock hipovolémico, pero rara vez se presenta la muerte por esta causa. En el 10 a 15% de las mujeres con antecedente de embarazo ectópico se presenta infertilidad.

Prevención

Los embarazos tubáricos (el tipo más común de embarazo ectópico) pueden en algunos casos prevenirse, evitando aquellos factores de riesgo que podrían ocasionar cicatrización en las trompas como:

1.- La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) evitando: la promiscuidad, las relaciones sexuales sin preservativos y las enfermedades de transmisión sexual (ETS)
2.- Hacer un diagnóstico y tratamiento oportunos de las enfermedades de transmisión sexual.
3.- Hacer un diagnóstico y tratamiento oportunos de salpingitis y de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)