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La Coctelera

Guntiñas people

21 Mayo 2008

HIPEREMESIS GRAVÍDICA

Alicia Guntiñas Castillo

Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia. Miembro de la SEGO.

Ecografista nivel 3. Miembro de la SESEGO

Cirugía Ginecológica General y Endoscópica (Laparoscopia e Histeroscopia).

Técnicas de Reproducción Asistida: IAC, FIV, ICSI, … Socio de ANACER

Consulta: Instituto de Ginecología y Medicina de la Reproducción (Ordás y Palomo)

Cirugía: Clínica Cemtro (1º Cirujano), Ruber Internacional (2º Cirujano. Ayudante del Dr. Ordás)


(Ver artículos publicados por Guntiñas People en la coctelera)


VERSIÓN PARA PACIENTES y ESTUDIANTES

Última revisión: 15 de Junio de 2008

La hiperemesis gravídica es la presencia de náuseas y vómitos intensos y persistentes, que impiden la alimentación de la embarazada ocasionando pérdida de peso y deshidratación.
Causas, incidencia y factores de riesgo

Casi todas las mujeres experimentan algún grado de náuseas y vómitos durante el embarazo, particularmente durante el primer trimestre (hasta las 12 semanas). Se cree que la causa de las náuseas y el vómito durante el embarazo está relacionada con una elevación rápida de los niveles séricos de HGC (ganadotropina cariónica humana) secretada por el feto. También se le ha atribuido la causa al incremento de los niveles de estrógenos (dada por la influencia del cuerpo lúteo, produciendo un aumento de la concentración de esteroides sexuales en el sistema portal hepático).
Las náuseas y el vómito intensos durante el embarazo pueden ser un indicador de embarazo múltiple (gemelos o más), un trastorno de tiroides (hipertiroidismo transitorio que cede a las 18 semanas) o, extremadamente raro, una mola hidatidiforme (crecimiento anormal de tejido que resulta de la concepción, pero que no da origen a un feto viable). Dentro de las probables causas también está la psicosocial, como el hecho de ser primigesta (primera gestación), fumadoras, ausencia de la pareja, rechazo de la gestación por parte de la gestante o por la familia, trastornos de conversión, etc.
Sin embargo, demasiado vómito puede interferir con el aumento de peso (pérdida de peso > 5%) necesario para mantener el embarazo y causa deshidratación, la cual puede ser dañina para la madre y el niño.
Síntomas

- Náusea intensa
- Vómito excesivo y persistente (a menudo conduce a pérdida de peso)
- Mareo o desmayo
- Pérdida de peso
- Epigastralgia (ardor y dolor en la parte anterior-superior y central del abdomen – inicio del estómago)
- Sialorrea (producción de saliva en gran cantidad)

Signos y exámenes

Se pueden presentar signos de deshidratación como:

- Cetonas en la orina
- Aumento del hematocrito
- Aumento de la frecuencia del pulso
- Disminución de la presión sanguínea
- En casos graves: ictericia, confusión y signos de insuficiencia hepatorenal.

Se pueden recomendar exámenes de sangre para buscar mayor evidencia de deshidratación.
Tratamiento

Las náuseas que no presentan complicaciones se pueden manejar de forma ambulatoria con medidas generales: comidas pequeñas frecuentes, alimentos fríos y sólidos, comida baja en grasas y en condimentos. El apoyo emocional puede también ayudar con la náusea y/o el vómito.
Es importante para la mujer embarazada mantener el consumo de líquidos; por lo tanto se recomienda su ingestión en los momentos del día cuando ella puede sentir menos náuseas.
En los casos en que estas medidas no sean suficiente se usará medicación para evitar las náuseas (antieméticos, protectores gástricos, complejo B y para evitar el reflujo gástrico), y los vómitos, estos medicamentos son categoría B (no se ha descrito daño fetal, pueden ser usados.
Si estos síntomas se incrementan a pesar de la medicación previa recibida y hay riesgo de gravedad la gestante requerirá hospitalización con administración de líquidos y medicación endovenosos así como el mayor aislamiento posible para evitar los estímulos externos.
En los casos en que los síntomas sean persistentes, se puede recomendar una evaluación del tracto gastrointestinal o del hígado para descartar anomalías de estos órganos.
Además, el apoyo psicosocial es una parte importante del tratamiento.
Expectativas (pronóstico)

En estos tiempos modernos y el pronóstico es bueno, ya que el conocimiento del manejo hidroelectrolitico y su equilibrio, es más que sabido por los especialistas de la salud y con la adecuada identificación de los síntomas y cuidadoso seguimiento, este malestar rara vez representa complicaciones serias para el bebé o la madre.
Las náuseas y el vómito generalmente alcanzan su punto máximo entre las semanas de gestación 2 y 12 y se resuelven generalmente alrededor de la segunda mitad del embarazo, sí estos síntomas persistieran habría que buscar otra probable causa (hepática, gástrica, etc.)
Complicaciones

Problemas médicos como neumonía por aspiración (síndrome de Mendelsson), síndrome de Mallory-Weiss y muy difícilmente de encontrar Encefalopatía de Wernicke.
Los problemas psicológicos o sociales pueden estar asociados con este trastorno del embarazo y, si existen, es necesario identificarlos y abordarlos apropiadamente.
Situaciones que requieren asistencia médica

Deberá pedir cita con su médico o acudir a un hospital más cercano si la embarazada experimenta náuseas severas con vómitos.

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